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Muchos
factores se señalan como causas en el incremento de la infertilidad en
los últimos años: la polución ambiental, las nuevas enfermedades de
transmisión sexual, la disminución de la fertilidad masculina según
parámetros seminales, las tendencias a posponer el embarazo para edades
más avanzadas, los cambios en orientación sexual, el cambio de decisión
en parejas que habían decidido vivir
sin hijos, entre otros. En
Bolivia existen limitaciones para conocer
con precisión el número de parejas infértiles. Existen datos
que permiten suponer que el 15% es
una cifra que se aproxima a la realidad y que estas aumentan por las
características del mundo moderno: Los
factores causales de disminución de fertilidad en una pareja varían de
acuerdo de la población de que se trate: por ejemplo, los trastornos
tubarios infecciosos, la tuberculosis genital, son más comunes en
grupos de bajo nivel socioeconómico, mientras que problemas como
endometriosis y anovulación son más frecuentes en clases de nivel más
alto. La
fertilidad es máxima en la mujer entre los 24 y 26 años, declina en
forma gradual después de los 30, con caída más acentuada alrededor de
los 35, más por alteraciones en la función ovulatoria
o en la viabilidad del óvulo, aunque
también se invocan factores como la deciliación tubaria,
endometrosis, enfermedad pélvica inflamatoria y disminución de la
frecuencia coital. Con la edad aumenta la incidencia de abortos
espontaneos; así a los 35 años, es casi el doble de lo que se observa
a los 20 años. La fertilidad disminuye después de suspender la
anticoncepción hormonal pero se recupera pronto, al menos que se hayan
utilizado preparados de larga duración por vía parenteral. La edad de
la mujer es el factor determinante
más importante, ya que a los 35 años las probabilidades de lograr un
embarazo son la mitad de las que se tienen a los 25 años y después de
los 40 años es mínima. En
el hombre, la fertilidad es máxima a similar edad, pero el declive se
inicia después de los 35 años. El efecto de la edad paterna en la
frecuencia de abortos espontáneos es discutible; algunos encuentran
aumento de alteraciones como
la trisomía 21, mientras que otros no. Sin embargo, algunos trastornos
autonómicos dominantes como la acondroplasia si aumentan con la edad
paterna avanzada. El
número de embarazos aumenta con mayor cantidad de relaciones sexuales
en el periodo ovulatorio. Las eyaculaciones frecuentes mejoran la
calidad del semen y el número
ideal de relaciones sexuales para
lograr un embarazo es de cuatro o más veces
a la semana. Las
alteraciones nutritivas serias que
causan desnutrición u obesidad disminuyen
la fertilidad y lo
mismo sucede con el ejercicio exagerado. También las situaciones con
estrés y los medicamentos
del tipo de los anticonceptivos, tranquilizantes, estimulantes, analgésicos
y demás alteran la fertilidad, Lo mismo sucede con el consume crónico
y excesivo de alcohol, cafeína nicotina y drogas ilegales. La
tendencia actual de posponer embarazos disminuye las posibilidades
futuras de lograrlo por
aumento de edad incremento de endometriosis, agravamiento de problemas
no detectados, productos alimenticios contaminados por hormonas, y
otros. El hecho de que las mujeres se desempeñen en actividades antes
reservada sólo para los hombres contribuye a aumentar la incidencia de
infertilidad y pérdida gestacional recurrente por disminución en la
frecuencia costal, esto sucede, en algunos casos, cuando los dos
trabajan, aumento de estrés,
exposición a agentes tóxicos ambientales e infecciones genitales
relacionadas con algunas prácticas anticonceptivas. La
drogadicción afecta cada vez más a la población joven y causa
problemas de infertilidad y perdida gestacional recurrente al afectar la
función neuroendocrina y alterar la ovulación, espermatogénesis y el
funcionamiento sexual. Siéntase en la completa libertad de llamar a cualquiera de
los miembros de nuestro equipo para aclarar sus dudas, o mándenos sus
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