Desarrollo de los senos (Parte I)
El desarrollo de los senos se produce en distintas etapas a lo largo de la vida de la mujer, la primera antes de nacer, la segunda en la pubertad y en los años en que puedan tener hijos; los senos también sufren cambios durante la menstruación y cuando una mujer llega a la menopausia.
ANATOMIA DE LOS SENOS
Cada seno tiene de 15 a 20 secciones llamadas lóbulos, estos se asemejan a una flor en su formación. Cada lóbulo posee muchos lobulillos más pequeños, los cuales terminan en docenas de bulbos pequeñitos que pueden producir leche. Estos están conectados por medio de unos conductos, los que desembocan en la areola. Los espacios que hay entre los lobulillos y los conductos esta rellena de grasa. El seno no tiene músculos. Estos se encuentran debajo de cada seno y cubren las costillas.
El desarrollo del seno es una parte vital de la reproducción en el ser humano del sexo femenino. A diferencia de los otros mamíferos el ser humano femenino es el único que desarrolla los senos por completo mucho antes de necesitarlos para amamantar a sus descendientes.
El desarrollo y las clases de cambios que suceden en los senos están directamente relacionados con la edad. Hay tres fases de desarrollo: el desarrollo de los lobulillos, el cual toma lugar entre las edades de los 10 a los 25 años; el desarrollo glandular: el cual está bajo la influencia de las hormonas de la menstruación y ocurre entre las edades de los 13 a los 45 años, y la involución, o encogimiento de los conductos de la leche, el cual comienza como de los 35 años.
EL DESARROLLO NORMAL DEL SENO
Cuando una niña se acerca a la adolescencia, las primeras señales externas del desarrollo del seno comienzan a aparecer. Cuando los ovarios empiezan a secretar estrógeno, la grasa en el tejido conectivo comienza a acumularse causando que los senos empiecen a crecer. Usualmente el comienzo de estos cambios en el seno están acompañados por la aparición del vello púbico y del vello en las axilas.
Después de que la ovulación y la menstruación comienzan, la maduración del seno empieza con la formación de las glándulas secretorias al final de los conductos de la leche. Los senos y el sistema de conductos continúan creciendo y madurando, acompañando el desarrollo de muchas glándulas y lobulillos. El promedio por el cual los senos crecen varía mucho y es diferente en cada jovencita.
CAMBIOS CÍCLICOS QUE LE OCURREN A LOS SENOS DURANTE LA MENSTRUACIÓN
Cada mes, las mujeres experimentan fluctuaciones en las hormonas que constituyen el ciclo menstrual normal. El estrógeno que es producido por los ovarios en la primera mitad del ciclo menstrual estimula el crecimiento de los conductos de la leche en los senos. El aumento en el nivel del estrógeno lleva a la ovulación en la mitad del ciclo, y entonces la hormona progesterona se encarga de la segunda parte de este, estimulando la formación de las glándulas de la leche. Son estas hormonas las responsables de los cambios cíclicos como la hinchazón, el dolor y la sensibilidad que muchas mujeres experimentan en sus senos justo antes de la menstruación.
Durante la menstruación, muchas mujeres también experimentan cambios en la forma de sus senos, se sienten llenos de nudos. Estos son las glándulas en los senos agrandándose para prepararse ante la posibilidad de un embarazo. Si el embarazo no sucede, los senos vuelven a su tamaño normal. Una vez la menstruación comienza, el ciclo comienza de nuevo.
LOS SENOS DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA
Existe la teoría de que los senos no han madurado completamente hasta que una mujer ha dado a luz y produce leche. Los cambios en los senos son una de las primeras señales del embarazo - como resultado de la hormona del embarazo, la progesterona. Además, las areolas empiezan a hincharse seguidas por la hinchazón rápida de los senos.
Para el quinto o sexto mes del embarazo, los senos son totalmente capaces de producir leche. Así como en la pubertad, el estrógeno controla el crecimiento de los conductos y la progesterona controla el crecimiento de los capullos de las glándulas. Muchas de las otras hormonas, como la hormona estimulante de los folículos, la hormona, la prolactina, la oxitocina y la hormona lactógena placental humana también juegan un papel vital en la producción de la leche.
LOS SENOS EN LA MENOPAUSIA
Para cuando una mujer llega a los últimos años de sus cuarentas y al comienzo de sus cincuentas, la menopausia está comenzando. En este periodo, los niveles de estrógeno y progesterona comienzan a fluctuar, en donde los niveles de estrógeno disminuyen dramáticamente. Esto causa muchos de los síntomas comúnmente asociados con la menopausia. Con esta reducción en la estimulación del estrógeno a todos los tejidos del cuerpo, incluyendo el tejido del seno, hay una reducción en el tejido glandular de los senos. Sin el estrógeno, el tejido conectivo del seno se deshidrata y se vuelve inelástico, y el tejido del seno, que estaba preparado para producir leche, se encoge y pierde su forma. Esto lleva a los senos "caídos" comúnmente asociados con las mujeres de esta edad.
Las mujeres que están bajo la terapia de reemplazo de las hormonas pueden experimentar algunos de los síntomas de los senos premenstruales que ellas sentían cuando todavía estaban menstruando, los cuales pueden incluir hasta la sensibilidad y la hinchazón. Sin embargo, si los senos ya estaban caídos antes de la menopausia, no se quitará con la terapia de reemplazo hormonal.
PLAN PREVENTIVO PARA EL CÁNCER DE SENO
La idea de tener cáncer en el seno es alarmante para todas, y es especialmente devastadora para las mujeres. Pero, el ignorar la posibilidad de que usted pueda desarrollar cáncer en el seno o evitar los procesos para detectar el cáncer, puede ser peligroso.
Aunque hay algunas mujeres que tienen un riesgo más grande, todas las mujeres corren el riesgo de desarrollar cáncer en el seno. Por eso es muy importante seguir este plan de tres pasos para el cuidado preventivo. Aunque el cáncer del seno no se puede prevenir por el momento, la detección temprana de problemas provee la posibilidad más grande de un tratamiento exitoso.
El cuidado rutinario es la mejor manera de mantener sus senos saludables. Aunque la detección del cáncer en sus primeras etapas es la meta principal del cuidado rutinario de los senos, otras condiciones benignas, como los senos fibrocísticos, se descubren frecuentemente a través del cuidado rutinario.
PASO 1. EL AUTO-EXAMEN DEL SENO
Una mujer debería comenzar a auto-examinarse los senos a sus 20 años y seguir con esa costumbre durante toda su vida, durante el embarazo y después de la menopausia. El auto - examen se debe hacer regularmente y el mismos día cada mes. Los exámenes regulares le enseñarán a saber cómo se sienten sus senos normalmente así usted podrá detectar cualquier cambio. Los cambios pueden incluir:
• El desarrollo de un nudo
• La secreción de algo, aparte de la leche materna.
• La hinchazón de los senos.
• La irritación de la piel o la formación de hoyuelos.
• Anormalidades del pezón, por ejemplo: dolor, enrojecimiento, la aparición de costra, que se vayan hacia adentro.
Si usted reconoce cualquiera de estos cambios, visite a su médico lo más pronto posible para su evaluación.
PASO 2. EL EXAMEN CLÍNICO
Un examen del seno hecho por un médico debería ser parte del examen físico de una mujer. La Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) recomienda que:
Entre los 20 y 39 años, las mujeres deberían tener un examen clínico del seno hecho por un profesional de la salud cada 3 años.
Después de los 40 años, las mujeres deberían tener un examen del seno hecho por un profesional cada año.
Un examen físico del seno hecho por un médico es muy parecido a los procedimientos usados para el auto-examen del seno. Las mujeres que se practican este examen rutinariamente estarán preparadas para hacer preguntas y hacer que sus inquietudes se discutan en ese momento.
PASO 3. LA MAMOGRAFÍA
La mamografía es un rayo X, de dosis baja, de los senos para encontrar cambios que pueden ocurrir. Es la técnica de imágenes más común. La mamografía puede detectar el cáncer u otros problemas antes de que un nudo se vuelva lo suficientemente grande como para sentirlo, y también ayuda en el diagnóstico de otros problemas del seno. Sin embargo, una biopsia es requerida para confirmar la presencia del cáncer.
De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute), las mujeres en sus cuarentas y mayores deberían comenzar a tener un mamograma exploratorio regularmente, de cada 1 a 2 años. Pero, La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que para los 40 años de edad, las mujeres deberían tener un mamograma exploratorio cada año. Una mamograma de diagnóstico puede ser necesaria cuando se encuentra un área dudosa durante una mamograma exploratoria.
Dr. Jorge La Fuente Méndez
Ginecólogo - Obstetra
Bibliografía
Martin Memorial Health Systems
(04 de Septiembre de 2003)
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